No es un curso de IA. Es un entrenamiento para el cambio de capa: de operar los programas a dirigir a la inteligencia que trabaja sobre ellos. Con nuestros casos y los vuestros: cierres, conciliaciones, informes de comité.
El criterio no se lee. Se entrena.

Con su nombre, su progreso y un coach de IA al lado durante todo el curso. Nadie se sienta a mirar: aquí todo el mundo trabaja.

Nota sobre la rúbrica, argumentos y siguiente paso en segundos, con el ejercicio aún abierto. Se puede rehacer y subir nota: de eso va entrenar.
Cada jornada termina con algo que el alumno se lleva. El recorrido sigue el uso natural de la plataforma: se empieza conversando, se aprende a instruir, se descubre que el trabajo repetido merece un espacio propio y se acaba encargando trabajo terminado.

Diapositivas propias por módulo, explicadas en clase presencial con el formador delante. La teoría justa para entender, y en seguida, a practicar.

Cada módulo tiene su material de lectura, con sus temas y su quiz. Para leer antes de la clase y para volver a él después.

«Cerrad portátiles: os guío en directo.» La pantalla del alumno se pone en pausa y la atención vuelve a la sala. Luego, cada uno lo repite con su caso.

Quizzes en directo con casos financieros: provisiones, criterio de modelo, qué se firma. Con tiempo en pantalla y nota al instante.

Enunciado, material de trabajo y rúbrica a la vista. El alumno escribe su petición y la envía a corrección desde la misma pantalla.

Aporte de contexto, precisión al instruir, síntesis. Cada ejercicio alimenta las barras, y reintentar sube nota.
Montado por cada alumno con las instrucciones y la base de conocimiento de su puesto.
Hecho de principio a fin con el agente, como patrón para cualquier otro proceso de la casa.
Qué se sube, qué no, dónde no se usa y quién firma. Con la que dirección justifica la formación.
Rendimiento por materia y por ejercicio de cada alumno, en PDF. Constancia de la formación del art. 4 del AI Act.
Las demostraciones se hacen en directo: «cerrad portátiles, os guío». Luego cada uno lo repite con su caso. Más del 60 % del tiempo es práctica.
Cierres, conciliaciones, informes de comité. Traemos los nuestros y trabajamos sobre los procesos de la empresa que nos indiquéis.
No el resultado perfecto, sino el criterio y la capacidad de iteración. Cada ejercicio se corrige al momento y se puede rehacer.
Tiempo para que tu equipo pueda equivocarse y aprender: el que no existe durante la jornada, porque siempre hay un cierre, un vencimiento, algo a corto que nos hace correr y nunca pararnos a pensar. Y «que lo miren en casa» no es un plan de formación. Ese tiempo es lo que da capacidad de iteración, confianza y, sobre todo, la habilidad más importante ahora mismo: el criterio. Saber qué se firma, y qué no se firma jamás sin comprobar.
Desde febrero de 2025, el AI Act pide que el personal que utiliza sistemas de IA cuente con formación suficiente. Esta formación te ayuda a cumplirlo y a dejarlo documentado: informe para dirección y ficha individual por alumno al cerrar el curso.
Una sala mixta funciona: el cierre mensual cruza a los cuatro perfiles. Sin requisitos técnicos: se trabaja con la plataforma Claude en plan de empresa y con la ofimática que ya usáis.
Más de 20 años en dirección financiera, auditoría y controlling, hoy especializado en llevar la IA al trabajo real de los equipos financieros. Une el rigor del CFO con la práctica de la automatización para que la formación se traduzca en resultados desde el primer día. Ha construido la plataforma de entrenamiento con la que se imparte el curso.
Convocatorias in-company a partir de septiembre de 2026. Cuéntanos tu caso y preparamos una propuesta a medida.